Secretaría de Comunicación

USTEA Comunicado 


Decreto de Convivencia.


USTEA ante el Decreto de Convivencia en centros escolares en Andalucía.


Una de las mayores preocupaciones del profesorado andaluz en la actualidad la representa la dificultad en la convivencia en los centros de enseñanza. Para USTEA es uno de los temas fundamentales de la acción sindical, pues afecta a gran cantidad de profesionales y al sistema educativo en su conjunto.

Ante las continuas afirmaciones por parte de la Administración educativa sobre lo anecdótico y aislado de algunos hechos (agresiones físicas al profesorado y entre iguales, insultos, amenazas...) acogemos el presente Decreto como necesario, porque supone la asunción por parte de la Consejería de un problema que, lejos de ser ocasional, se ha convertido en generalizado y preocupante.

No obstante lo anterior, aunque algunas reivindicaciones de USTEA son recogidas en dicho Decreto -la implicación y coordinación de todas las Consejerías relacionadas con la problemática; los Planes de actuación que parten de instancias superiores o del propio centro; la propuesta de elaboración de un protocolo de actuaciones en caso de incidentes; el establecimiento de un catálogo de conductas perjudiciales y gravemente perjudiciales para la convivencia con sus correspondientes sanciones; y la simplificación de los procedimientos para la imposición de las medidas disciplinarias y correctivas-, consideramos llamativo que el documento no entre en analizar la adecuación de los centros a una nueva realidad social y educativa.

Consideramos llamativo el olvido que durante todo el documento se hace del Personal Laboral y de Administración y Servicios, que también forma parte de la comunidad escolar, y que sufre los mismos problemas que el personal docente.

Entre las medidas que echamos en falta están:

· Reducción de la ratio de manera paulatina y generalizada, así como la desaparición de los macrocentros educativos, como condición básica para la mejora de la convivencia.

· Necesidad de profundizar en el estudio de los conflictos derivados de la construcción de las identidades de género en el ámbito de la convivencia escolar. Identificar los factores de riesgo y planificar las estrategias para la promoción de una cultura de paz desde el análisis coeducativo.

· Incluir a los representantes del Personal Laboral y de Administración y Servicios en los comités de centro, provinciales y regionales.

· Mejora de la habitabilidad y la ergonomía de las instalaciones y el mobiliario de los centros, como facilitadores de ambientes adecuados. Para ello debe ponerse en marcha un Plan Renove de edificios y mobiliario.

· Todos los centros deberían ser “Espacios de Paz”.

· Dotación generalizada de personal especializado en resolución de conflictos en todos los centros, así como una mayor implicación de otras administraciones (local y autonómica).

Por otro lado, es necesario impedir que algunos centros sostenidos con fondos públicos, con diversos métodos, seleccionen discriminatoriamente al alumnado.

Desde USTEA esperamos que la regulación del aula de convivencia lleve aparejada una dotación específica y un reglamento adecuado para que no se convierta en una herramienta de segregación o un problema más en los centros.

Queda por ver si los protocolos de actuación e intervención ante conductas de maltrato, discriminación o agresión, todavía pendientes, recogen reivindicaciones tales como la personación de oficio de la Administración Educativa ante la Justicia, en aquellas actuaciones que recaigan en el campo penal.
 

 

Marzo de 2007

 

Secretariado de Enseñanza